Brasília - Sábado , 25 de Maio de 2013 Página Inicial | Indique aos amigos
Coluna de Freddy J. Melo
El huracán barinés
El 28 de julio de 1954 nació Hugo Chávez Frías, el huracán barinés que está sacudiendo revolucionariamente a Venezuela y echando a andar por los caminos de América y el mundo el pensamiento y la espada de Bolívar; el vencedor que libra en estos momentos el más difícil combate de su vida y de nuevo vencerá. Como pequeño homenaje a esa obra y esa lucha, me permito recordar y condensar aquí algunas de las modestas letras que he escrito en relación con su liderazgo.

Al formular sus primeros planteamientos revolucionarios relativos a las reivindicaciones populares y nacionales, él apuntó fundamentalmente hacia el latifundio y el “capitalismo salvaje” y exploró las posibilidades de una “tercera vía”. La experiencia de dirigir el proceso, el surgimiento de una contrarrevolución que fue precisando el enemigo nacional y de clase, y las dificultades provenientes de una “sociedad civil” en pie de guerra y un Estado inficionado de remanentes del pasado, así como los avances populares en unidad, organización y conciencia, lo llevaron a reformular sus propuestas con la audacia y claridad que lo caracterizan. De ese modo presentó la definición del carácter antimperialista de la revolución, y cuando comprobó que las aspiraciones esenciales no pueden lograrse en el capitalismo, proclamó el socialismo como objetivo revolucionario de largo aliento.

La vertiginosa acción emprendida desde la victoria electoral de 1998, que se inició abriendo un proceso constituyente para la regeneración y refundación de la república y entregando a los venezolanos y al patrimonio de todos los luchadores populares la Constitución más democrática del mundo; que ha ido construyendo un nuevo conglomerado de poder con los estamentos sociales fundamentales en sus expresiones civiles y militares, seglares y eclesiásticas, y simultáneamente derribando bastiones del bloque imperialista-oligárquico de dominación y derrotando una a una sus arremetidas contrarrevolucionarias; que reempató el hilo de nuestra historia y restableció el liderazgo imperecedero del Libertador y los demás próceres; que levantó las caídas banderas de la esperanza del pueblo y galvanizó su emoción y conciencia para convertirlo en el protagonista de las transformaciones, esa vertiginosa acción, inducida por la energía, lucidez, fecundidad y consecuencia irreductible de un líder excepcional, ha apuntado siempre hacia la solución en profundidad, completa, revolucionaria de los problemas planteados. O sea, los de la liberación nacional –soberanía política y cultural, independencia económica y atención preferente a las necesidades del pueblo–, que han madurado desde hace tiempo pero no pueden ser resueltos a plenitud sino trascendiendo los límites del capitalismo y entrando en los dominios de la sociedad socialista.

El presidente Chávez conquistó la emoción y adhesión popular gracias, entre otros –según me parece–, a los siguientes hallazgos signados con su impronta: primero, nacionalizó la revolución, llamando a ella en nombre de Bolívar y los libertadores y no de otros revolucionarios grandes pero lejanos, lo cual ganó el corazón de las masas populares y las llevó a ver la lucha como un proceso único, que viene desde el pasado a enfrentar los problemas del presente y proyectarse hacia el porvenir; segundo, “religionizó” la revolución, incorporando a sus filas a dos formidables camaradas amados por el pueblo y que antes utilizaba el enemigo para sojuzgarlo: Dios y Jesucristo; tercero, pacificó la revolución, sosteniendo –y demostrándolo hasta ahora– que es posible realizar transformaciones sociales profundas de una manera democrática y en paz (aunque presta y alerta); cuarto, unificó las potenciales fuerzas cardinales de la revolución, al devolver a la Fuerza Armada su primigenia conciencia patriótica y bolivariana y construir la unidad cívico-militar; quinto, “demoprotagonizó” la revolución, al propulsar la democracia participativa y protagónica, núcleo vivo del proceso, la revolución en sí misma: es el pueblo, sobre la indicada base de su crecimiento en organización, conciencia y unidad, aprendiendo a ejercer su soberanía y preparándose para llevar a cabo las tareas históricas planteadas.

El Presidente ha trazado la ideología de la Revolución, el bolivarianismo, el cual ha superado la prueba de la práctica: es el cemento de la cultura nacional y de la unidad latinoamericana; reempata el hilo de nuestro acontecer colectivo y recupera la visión histórica del pueblo, dándole la percepción de un continuo que enlaza el pasado, el presente y el porvenir; se ha enriquecido y se enriquece constantemente con las ideas de redención que han surgido y van surgiendo de la praxis y el pensamiento venezolanos, nuestramericanos y universales, incluyendo como sustentos fundamentales las concepciones vivas y necesarias del marxismo y las hondamente humanas del cristianismo original. Es la expresión del Socialismo Bolivariano, la versión socialista venezolana del siglo XXI.

Las grandes ideas de antimperialismo y socialismo nos llegaron desde los años treinta de la pasada centuria, pero no penetraron en las masas, no pudieron convertirse en fuerza material, pese al enorme esfuerzo de muchos egregios luchadores. Hugo Chávez Frías logró la conexión y hoy nuestro pueblo brega guiado por tales ideas: es ése un mérito histórico innegable del huracán barinés.

Postado em 14/08/2011 ás 11:55

[ Imprimir ]

Veja Também
» El 23 de enero: triunfo, caída y continuidad revolucionaria
» El 23 de enero: triunfo, caída y continuidad revolucionaria
» Las costuras
» ¿No lo ven?
» No hicimos el trabajo
» Ardiendo
» En flecha
» En flecha
» Traición a la patria
» Traición a la patria
» Con la lanza de Braulio Fernández
» Ojo avizor
» Ojo avizor
» Juego de planes
» Fevereiros
» Haití en epopeya y dolor
» El Reino en la Tierra
» La anfictionía
» La anfictionía
» El 24 de noviembre, corolario de un juego de azar
» La Gran Revolución
» La “Revolución de Octubre”
» El crimen que no cesa
» Allende
» USA en Venezuela
» El huracán barinés
» 5 de julio y ciclo bicentenario
» Un puesto de vanguardia
» Por Justicia
» Marx: Prometeo y Fénix
» Efeméride siniestra (escape sin honor)
» La hazaña revolucionaria de Cuba
» Abril en once y trece
» Kaddafi reivindicado
» El 27F se abrieron las compuertas
» Otra vez Egipto
» Los febreros de Venezuela
» ¡Aterriza, Justicia!
» Fernando y el 23 de enero
» Haití en dolor y epopeya (I)
» Sobre la cuestión de la propiedad
» Israel y el crimen que no cesa
» Israel y el crimen que no cesa
» Andrés Eloy
» Siniestra efeméride (escape sin honor)
» El MIR: Sin socialismo no habrá independencia nacional
» Lenin
» La vorágine
» Eternamente joven
» Eternamente joven
» El 23 de Enero: triunfo, caída y continuidad revolucionaria
» PNUD:Venezuela avanzó cuatro puestos
» Tasa de desocupación descendió a 8,0 %
» Una lista de infamias
» Las dos tácticas del imperio
» Honduras en el combate
» Ideas al vuelo
» Sobre patrañas goebbelsianas
» Sobre propiedad
» Sobre locura, dominación, esclavitud y propiedad
» El nudo crítico
» El nudo crítico
» La identidad del 19 de abril
» El Reino en la Tierra
» Retos y esperanzas
» Jesús María Bianco, nonagenario
» Se abrieron las compuertas
» El camino de Venezuela
» Tres febreros de impacto
» SIM
» Suma y sigue
» Entre el horror y la esperanza
» O “amo” do poder
» Tarea prioritaria
» Ninguna novedad
» El Gran Octubre
» El día de la universalización de la historia
» Luz de acción y palabra
» Un paso más
» Viva Allende!
[ Ver todas as publicações da coluna ]

 

Buscar Conteúdo
Colunistas

Fatal error: Cannot redeclare foto_existe() (previously declared in /home/patria/public_html/colunaconteudo.php:16) in /home/patria/public_html/lado_colunistas.php on line 13