Un gobierno mundial en la sombra como una pesadilla, como la concreción de la geoestrategia de de las corrientes fascistas que dominan al mundo. Ese gobierno ocupó Haití, derrocó a Zelaya, derribó las Torres Gemelas, invadió Afganistán, Irak, colocó las bases militares en Colombia.
El capital internacional depende del incremento de la explotación de los trabajadores y la naturaleza; del predominio de la especulación financiera sobre la inversión en la economía real. No es un programa de reformas estilo Estado del Bienestar, lo que legitima al capitalismo hoy.
El miedo y la inseguridad son los fundamentos de la cohesión social. Miedo al extranjero, al que tiene otro color de piel, otra creencia religiosa, otra cultura.
Ello se complementa con los paramilitares, bandas delincuenciales dedicadas al atraco, a la extorsión, la distribución de narcóticos, la desestabilización; la destrucción de las redes sociales, familiares y comunales; de los liderazgos locales, es decir, la destrucción de las relaciones de solidaridad y apoyo para generalizar la desesperanza.
Concluir la privatización de lo público es vital. En 2007 el gobierno de EE.UU. estableció que un 70% de su presupuesto de inteligencia secreta se gastó en contratistas privados.
Compañías privadas han estado asumiendo más funciones militares. Cada una con ejércitos hasta de 70.000 efectivos, que operan en más de 60 países, con ingresos anuales de hasta 180.000 millones de dólares.
Con Bush, comenzó la privatización del sistema de transporte y retención de inmigrantes en campos de concentración.
El sistema de prisiones privadas crece rápido en EE.UU. Ha sido legalizado en 37 Estados, convirtiendo a los presos en esclavos, que corporaciones como IBM, Boeing, Motorola, Microsoft, Texas Instrument, Intel, Pierre Cardin… utilizan. En 2008, la cantidad de presidiarios en EEUU (en su mayoría negros y latinoamericanos), fue de 2,2 millones, un 25% del total mundial.
Leyes penales en EEUU, como la Ley de Tres Strikes en California, alimentan este sistema esclavista. Si has sido condenado previamente por dos delitos y cometes un tercero, te toca cadena perpetua, como le pasó a Jerry Williams por robarse un pedazo de pizza.
Obama no detendrá este proceso. Gobierna la cúpula financiera, no la Casa Blanca.
| Postado em 19/02/2010 ás 22:41 |